Si lo ves por fuera y te dicen que sólo tiene 240 CV, quizá te parezca que el Alfa 4C es tan sólo un coupé bonito. Y no hay nada más lejos de la realidad: conducirlo es como pilotar un coche de carreras.
Hubo un tiempo en el que la Scuderia Ferrari no se hacía sus propios coches… 78 años después de que lo pilotara el legendario Tazio Nuvolari, uno de los Alfa Romeo con los que corrieron se subastará en el Festival de Goodwood.