Una serie de vehículos comerciales fabricados en Francia por Stellantis y Toyota deberán pasar por el taller tras detectarse un defecto en el montaje de los frenos traseros.
La NHTSA ha abierto una investigación que podría afectar a más de 1,4 millones de vehículos Honda y Acura tras detectar miles de casos de roturas en el motor V6 3.5.