Sólo se vende con cambio automático de siete marchas

Probamos el VW Polo GTI: ¿en peligro de extinción?

32 Probamos el VW Polo GTI: ¿en peligro de extinción?
Fotos: Prueba Volskwagen Polo GTI
Miguel Tineo
Miguel Tineo
El segmento de los urbanos GTI está en grave peligro de extinción. Afortunadamente, el VW Polo GTI es uno de los pocos que se empeña en mantenerlo vivo.

¿No tenéis la sensación de que el mundo está cambiando tan deprisa que hay cosas que aparecen y desaparecen sin que apenas nos demos cuenta? Pasa con un montón de cosas en general, pero en el mundo del motor se dan casos particularmente llamativos. Uno es el de los GTI de pequeño tamaño.

Hace apenas unos años, te ponías a organizar una comparativa con este tipo de coches y te salían un buen número de participantes: Audi S1, Mini Cooper S o JCW, Renault Clio RS, Peugeot 208 GTI, DS 3 Racing, Opel Corsa OPC, Seat Ibiza Cupra, Skoda Fabia RS, VW Polo GTI, Suzuki Swift Sport, Abarth 595 y Punto Evo, Ford Fiesta ST, VW Polo GTI, Toyota Yaris GRMN…

Nuevo Volkswagen Polo GTI: lavado de cara y motor potenciado hasta los 207 CV

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Sin embargo, la llegada de las restricciones por emisiones ha provocado que, en muy poco tiempo, la mayoría de estos coches hayan desaparecido del mercado por diferentes motivos. Que si sus emisiones son elevadas, que si su precio se dispara por las multas por las citadas emisiones, que si han centrado sus esfuerzos en coches de tamaño compacto…

Sea por el motivo que sea, la cuestión es que hoy día esa lista se ha reducido más que considerablemente, y es precisamente Volkswagen quien sigue apostando por seguir contando con uno de esos rabiosos modelos: el Volkswagen Polo GTI. Y ahora, aprovechando el restyling que experimentó el modelo a primeros de 2022, la versión GTI aprovecha para estrenar esa nueva estética y así como algunas pequeñas modificaciones técnicas para seguir siendo uno de los más interesantes.

Así, el Volkswagen Polo GTI sigue siendo un modelo de cinco puertas y 4,07 metros de largo con detalles estéticos que le delatan claramente, como la parrilla delantera, los paragolpes deportivos, la doble salida de escape o las llantas de aleación de 17 pulgadas, que pueden ser de 18” como las de esta prueba por 455 euros.

Así es su interior

Por dentro, no hay cambios en lo que se refiere a habitabilidad o maletero, que se mantiene en 351 litros. Sí vemos cambios en cosas como los asientos deportivos, con la clásica tapicería de cuadros de los GTI, o en detalles como el volante deportivo, la instrumentación digital configurable (de serie) o los pedales de aluminio. Tampoco hay grandes variaciones en la postura al volante, así que es tan fácil sentirse a gusto como en cualquier otro Polo.

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El salpicadero en sí es básicamente el de cualquier Polo con climatizador automático, un elemento que cuenta con botones táctiles de aspecto moderno y fácil manipulación. En general, los mandos están dispuestos de forma lógica y ordenada, y lo que se ha de manejar a través de la pantalla táctil no es demasiado complicado; eso sí, nunca será tan fácil como hacerlo mediante los clásicos botones…

Llama la atención la utilización de plásticos de tacto duro por gran parte del salpicadero, un detalle que debería estar más cuidado en un coche del precio de cualquier Polo n general y de este GTI, que supera los 32.000 euros, en particular.

Así va en marcha

Como el anterior Polo GTI, el nuevo lleva un motor 2.0 TSI de cuatro cilindros que ahora desarrolla 207 CV y 320 Nm de par. Va asociado, sí o sí, a un cambio automático DSG de doble embrague y siete marchas. Tiene tracción delantera y un sistema de control de tracción con XDS, que frena la rueda delantera interior en caso de que patine por exceso de aceleración para simular el efecto de un diferencial autoblocante.

El resultado es un coche de respuesta contundente y especialmente llena a medio y alto régimen, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos. ¿Da la sensación de ser tan rápido? Sí, sobre todo si se acelera en línea recta y por su capacidad de recuperación en tercera o cuarta velocidad.

Sin embargo, en aceleración desde parado o en curvas muy lentas, la cosa empeora levemente por dos cosas: primero, porque la caja de cambios DSG, en estos caos, se muestra demasiado conservadora; segundo, porque a poco que tengamos la dirección girada, por ejemplo a la salida de una curva, notaremos cómo el leve funcionamiento del XDS restará un poquito de esa brillantez que antes comentábamos del motor.

En cuanto al chasis, el Polo GTI cuenta de serie con una suspensión con dos niveles de dureza de serie que, en cualquiera de los dos casos, es más firme que la de cualquier otro Polo. También tiene 15 mm menos de altura. En el modo más blando, no es un coche especialmente incómodo, y permite utilizar a este GTI a diario o para viajar sin ningún problema. En la más dura, se aprecian unos movimientos de la carrocería más contenidos y unas reacciones más monolíticas y secas, pero tampoco son nada demasiado radical.

En ambos casos, se nota ese punto de firmeza que caracteriza a este tipo de coches, y eso permite que tanto con una como con otra se pueda rodar muy deprisa por una carretera de curvas. Para estos menesteres, es más recomendable emplear el modo Sport, salvo que el firme sea demasiado irregular; en ese caso, y al menos con las llantas de 18 pulgadas, agradeceremos un poco esa mayor suavidad del modo Normal para asegurar un mayor contacto del neumático con el suelo.

Los frenos del Polo están formados por discos de 312 mm delante y 272 detrás, con pinzas flotantes en ambos ejes. ¿Suficiente? Más o menos, sí, sobre todo porque el GTI frena muy bien. Sin embargo, no le vendría mal unas pinzas fijas en el eje delantero, pues sí es cierto que, en zonas muy lentas donde actúe mucho el XDS, los frenos delanteros reciben una carga de trabajo extra que aumenta su tendencia a la fatiga.
Otra posibilidad, más de nuestro gusto, sería sustituir e XDS por un diferencial autoblocante de tipo Torsen,
que mejoraría la motricidad, aportaría un plus de deportividad a la conducción gracias a unas reacciones más vivas y que, además, no saturaría de tanto trabajo a los frenos.

Con todo, ¿va bien el Polo GTI? Ya lo creo. ¿Es la mejor compra de su segmento? Bueno, ahí ya, depende de lo que busquemos. El Polo GTI es un coche muy rápido, tanto como fácil de conducir. Tiene unas reacciones nobles, predecibles y progresivas, de manera que mucho hay que hacer el cafre para encontrarnos en una situación apurada. Eso sí, cuanto más finos seamos en nuestra conducción y menos estresemos a la caja de cambios o al XDS, más rápida es el coche y más gratificante es su conducción.

Ahora, bien, decía un poco más arriba que este Polo vale 32.255 euros. Un Toyota GR Yaris vale sólo 3.295 euros más (35.55 euros), y se va a los 40.550 euros en caso de incorporar el pack Circuit, con diferenciales Torsen en el eje delantero y trasero y frenos mejores, además de llantas forjadas. Frente al Yaris, el Polo es un coche más amplio, más cómodo y más utilizable a diario. Sin embargo, y gracias a su tracción total, su puesta a punto y sus 261 CV, el GR es mucho más rápido, eficaz y divertido.

El Hyundai i20 N, con un planteamiento muy similar al del Polo GTI, tiene 204 CV, cambio manual y vale 30.540 euros. Sus reacciones so más vivas que las del Polo, y por eso su conducción es mucho más rácing y acorde, quizá, con lo que uno espera de un coche de este tipo. Quizá no sea tan cómodo como el VW y puede que su estética, para algunos, resulte algo macarra pero, sin duda, apuesta por un concepto más deportivo desde el punto de vista de las sensaciones de conducción que el Polo GTI.

El tercer gran rival del Polo GTI es el Ford Fiesta ST, que con sus 200 CV es el cuenta con un precio más asequible: 25.709 euros. Su conducción es más similar a la del Hyundai que a la Volkswagen, y sus prestaciones están a la par de los dos. Sin embargo, y aunque nos gusta mucho, tiene pequeños detalles por pulir: la suspensión no está tan bien puesta a punto como la del Hyundai, su motor de tres cilindros tiene un tacto más áspero… ¿Es suficiente como para explicar la abultada diferencia de precio? Desde luego que tampoco.

 

Volkswagen Polo