Leapmotor C10, un eléctrico con autonomía extendida

De llamadas a revisión a reinvención tecnológica: Stellantis prueba una vía china para reconquistar al cliente

Tras años marcados por averías, llamadas a revisión y un evidente desgaste reputacional, Stellantis va a explorar una vía técnica todavía poco habitual en Europa pero plenamente validada en China: el coche eléctrico de autonomía extendida. De la mano de Leapmotor, su socio industrial asiático, se busca reconciliar al cliente con la electrificación.

Durante sus cinco años de vida, Stellantis ha creído e impulsado el coche eléctrico “puro” en Europa. Sin embargo, el mercado ha demostrado ser menos lineal de lo previsto. La infraestructura avanza más despacio, el precio sigue siendo una barrera y la autonomía/carga continúa ocupando el primer lugar en la lista de miedos del comprador medio. En ese contexto, el grupo parece dispuesto a reconsiderar soluciones que, aunque no nuevas, habían quedado arrinconadas por el discurso eléctrico dominante. Y además de un full hybrid que debería llegar este año a la gama y que ya se ha estrenado en Estados Unidos, se mira un paso más allá con esta solución que ya funciona en Leapmotor, el eléctrico de autonomía extendida.

La solución se llama REEV, eléctrico de autonomía extendida

La clave está en China. Allí, los vehículos eléctricos de autonomía extendida (REEV) se han consolidado como una respuesta pragmática a un mercado enorme y diverso. Leapmotor, marca china en la que Stellantis controla el 51% de la operativa internacional, es uno de los fabricantes que más ha apostado por esta arquitectura: un coche que se mueve siempre en modo eléctrico, pero que incorpora un pequeño motor de combustión destinado exclusivamente a generar electricidad cuando la batería enchufable se agota.

Más de 1.000 km sin ansiedad de carga con la solución REEV
Más de 1.000 km sin ansiedad de carga con la solución REEV

No es un híbrido convencional. Las ruedas nunca reciben empuje del motor térmico. La experiencia de conducción es eléctrica, silenciosa y lineal, pero con una autonomía total que puede superar ampliamente los 1.000 kilómetros sin depender de la red de carga. Una idea que no es nueva —Opel Ampera, Chevrolet Volt o BMW i3 REx ya la exploraron hace más de diez años—, pero que hoy cobra un nuevo sentido. Incluso, en menor medida, es la solución que utiliza Nissan con su sistema e-power aunque en este caso no es enchufable bajo ningún concepto.

El máximo mandatario internacional de Leapmotor, Tianshu Xin, lo ha reconocido abiertamente en medios europeos: el extensor de autonomía es una tecnología de alto rendimiento y el grupo estudia su aplicación en otras marcas de Stellantis. Peugeot, Opel, Citroën, Fiat o DS aparecen como candidatas naturales, no solo por posicionamiento, sino porque ya trabajan con plataformas multienergía —CMP, STLA Medium o Smart Car— que facilitarían su integración.

El movimiento no es menor. Stellantis llega a este punto tras una de las crisis reputacionales más severas de su historia reciente, con problemas de fiabilidad, retiradas masivas y un cliente y red de concesionarios cada vez más escépticos. Apostar por una solución que reduce la ansiedad por autonomía es también una forma de enviar un mensaje: el grupo escucha, rectifica y busca alternativas reales, no dogmas tecnológicos.

¿Llegará esta solución técnica a montarse en Figueruelas?

Además, la ecuación industrial añade un ingrediente especialmente relevante para España. Leapmotor ya tiene planes avanzados para fabricar modelos en la planta de Zaragoza, y no es descabellado pensar que esta tecnología pudiera adaptarse a otros vehículos del grupo producidos en Figueruelas. Compartir plataformas, conjuntos motrices y componentes encaja perfectamente en la lógica de sinergias que justificó la alianza entre Stellantis y la marca china.

En países como Francia estos modelos se consideran híbridos y pierden incentivos, aunque en España al ser enchufable y superar los 40 km de autonomía es un etiqueta CERO de manual con sus correspondientes ayudas. Y eso, para Stellantis, supone algo más que una innovación técnica: es una oportunidad para cambiar el relato, recuperar credibilidad y demostrar que, en la transición eléctrica, a veces el camino más corto no es el más recto.

Síguenos en redes sociales

Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.

Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo

Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado

Scroll al inicio