Hyundai Nexo: el SUV de hidrógeno, a prueba

44 Hyundai Nexo: el SUV de hidrógeno, a prueba
Fotos: Prueba del Hyundai Nexo
Álvaro Sauras
Álvaro Sauras

El Hyundai Nexo es doblemente innovador. No sólo se trata de un modelo eléctrico, sino que esa electricidad proviene de una pila de combustible alimentada por hidrógeno.


Vivimos tiempos interesantes. Justo cuando los eléctricos propulsados por baterías parecían el futuro del automóvil, llegan los coches de pila de combustible, anticipando una nueva y vertiginosa revolución tecnológica.

Kia ofrece un modelo electrificado para cada necesidad

El Hyundai Nexo no es el primero ni el único en fabricarse en serie y comercializarse -también están el Toyota Mirai y el Honda Clarity-, pero sí es el primero que hemos podido probar en ‘condiciones normales’ -sin que nos acompañen un montón de ingenieros preocupados por el desarrollo de la prueba-. Y todo ha sido sobresalientemente monótono, tal como estaba previsto.

Hyundai Nexo salpicadero

Que el Hyundai Nexo sea un coche de lo más convencional -al margen de repostarse con hidrógeno- es una noticia fantástica: significa que los vehículos eléctricos de pila de combustible están en condiciones de competir con cualquier otro modelo del mercado.

Tienen muchas de las ventajas de un eléctrico -emisiones nulas, silencio de marcha y facilidad de conducción- y de un coche con motor convencional -peso razonable y elevada autonomía-, con el único inconveniente de que repostar hidrógeno sale más caro que cargar un eléctrico… y que, ahora mismo, no hay donde hacerlo. ¿Son una alternativa a las baterías? Radicalmente sí.

Hyundai Nexo: un interior casi de lujo

Hyundai Nexo interior

La marca ha echado el resto, y el Hyundai Nexo ofrece el mejor interior que han conseguido fabricar sin traicionar la línea de diseño interior que siguen todos los modelos de Hyundai.

El diseño y tacto de los mandos es bueno, pero hay mucho plástico a la vista, una enorme cantidad de mandos -la ergonomía es mejorable- y el contraste de las dos pantallas no es bueno -la de la instrumentación es algo pequeña-.
amplio. Para medir 4,67 metros y contar con tres enormes depósitos, la habitabilidad y el maletero son muy buenos. Además, no existe túnel central.

Hyundai Nexo: hay poco que destacar

Hyundai Nexo Trasera

Todos los eléctricos destacan por una conducción sencilla, suave y silenciosa, y el Nexo no es una excepción. De hecho, al volante, es imposible detectar que es un coche de pila de combustible.

Se arranca pulsando un botón. De inmediato, y sin emitir ningún sonido, aparece un icono en la instrumentación indicando que el coche ha arrancado. Entonces, pulsas la D en el túnel central y te pones en marcha en un silencio casi perfecto -sólo interrumpido por el ulular lejano del sistema de aviso a peatones, que por suerte se puede desconectar-.

Más información

El tacto del acelerador es afilado, pero gana velocidad con menos ímpetu que otros eléctricos. La dirección es poco informativa, se percibe más balanceo que en un coche eléctrico propulsado por baterías -resultado de la combinación de suspensión confortable y un centro de gravedad situado a mayor altura- y parece pesar más que los 1.814 kilos oficiales. El freno tienen buen tacto -es poco frecuente en un eléctrico-.

Si afinas el oído, al acelerar a fondo puedes escuchar el zumbido del compresor que alimenta la pila de combustible. El consumo real oscila entre 1 y 1,2 kg de hidrógeno cada 100 kilómetros.

¿Cómo funciona el Hyundai Nexo?

El Nexo es un coche eléctrico de pila de combustible. La pila de combustible es un dispositivo que genera electricidad a partir de hidrógeno y aire a presión. La del Nexo es del tamaño de un cajón grande y pesa 88 kilos. Se trata de un generador muy potente: puede entregar casi 100 kW de potencia -suficiente para alimentar 30 hogares- y tiene un tiempo de respuesta de alrededor de medio segundo.

El hidrógeno se almacena a muy alta presión -700 atmósferas- en tres depósitos cilíndricos situados bajo la suspensión y los asientos traseros. Tienen capacidad para 6,3 kg de hidrógeno. A pesar de ser muy liviano, el hidrógeno contiene mucha energía: 33 kWh por kilo. La pila convierte en electricidad el 60% de esa energía, de manera que el Nexo tiene la autonomía que ofrecería un eléctrico con una batería de 120 kWh (+600 km).

Además de la pila, el Nexo cuenta con una batería de litio de alta tensión. Sirve para proporcionar potencia instantánea, disimular el tiempo de respuesta de la pila, y brindar potencia extra durante las aceleraciones. Además, se encarga de almacenar la energía que se recupera durante las frenadas.

Veredicto

Hyundai Nexo

En términos prácticos, el Nexo no es un coche interesante: es caro y no se puede repostar casi en ninguna parte. Pero como anticipo de la tecnología que llegará en unos años, y que competirá codo con codo con los coches eléctricos propulsados por baterías, es una máquina sobresaliente.

 


 

Hyundai Nexo