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Cuatro razones por las que comprar un Jeep Avenger eléctrico… y cuatro por las que no hacerlo

Enrique Espinós
Enrique Espinós
Hemos probado durante unos días el Jeep Avenger eléctrico, el primer eléctrico de Jeep. Lo analizamos y te contamos por qué te interesaría comprarlo, pero también algunas cosas que nos han gustado tanto y que deberías tener en cuenta.

El Jeep Avenger es el primer eléctrico de la marca norteamericana, y pese a que se trata de un Jeep algo particular (el primero de la marca sin tracción total, por ejemplo), se ha alzado nada menos que con el galardón del Coche del Año en Europa en 2023.

Se trata de un SUV urbano que mide 4,08 m de largo, que se basa en la plataforma e-CMP2 del Grupo Stellantis (la misma que usan, por ejemplo, el Peugeot e-208 o el Opel Mokka-e)y que está disponible con un único motor eléctrico de 115 kW/156 CV. Disponible con una batería de 54 kW brutos (50,8 kW netos); homologa una autonomía eléctrica de 400 km, que según Jeep aumenta hasta los 550 km en si se realizan exclusivamente recorridos urbanos.

Aunque en España, como en Italia y Polonia, también se comercializa con una versión térmica con motor 1.2 T gasolina de 100 CV, vamos a centrarnos en la variante eléctrica. Tras haberlo probado unos días en la redacción, más a fondo que durante la presentación que tuvo lugar el pasado mayo, te indicamos cuatro razones por las que deberías comprar este coche… y cuatro aspectos, no tan buenos, que debes valorar y sopesar antes de adquirirlo.

Jeep avenger tres cuartos tras

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Cuatro razones para comprar un Jeep Avenger eléctrico

Diseño bonito y con detalles originales

Un simple vistazo deja bien a las claras que el Jeep Avenger tiene uno de los diseños más atrevidos y originales de los SUV actuales. Además de ofrecer una silueta moderna (con las manetas de las puertas traseras situadas tras las ventanillas, por ejemplo), la del Jeep Avenger está plagado de referencias a los iconos estilísticos de la marca, pero también de motivos aventureros.

Así, la parrilla más habitual de los modelos de la marca, con una calandra de siete módulos verticales y con los faros delanteros redondos, aparece como detalle tanto en las llantas de aleación como en la entrada de aire inferior delantera. Otros motivos, como el de una persona observando las estrellas, aparece serigrafiada en la esquina inferior derecha de la luneta delantera.

jeep avenger detalle llanta
jeep avenger detalle toma aire
detalle jeep avenger parabrisas

Más allá de eso, las referencias al Avenger como coche eléctrico se dejan ver en una E azul, presente tanto en la calandra delantera como en el portón trasero.

Un espacio interior suficiente

Con 4,08 m de largo (el Avenger mide 16 cm menos que su hermano el Jeep Renegade, con el que comparte segmento), el interior del primer Jeep eléctrico de los más amplios ni por longitud ni por anchura, pero sí destaca en altura.

Así, dos personas de 1,90 m o algo más estarán cómodos en las plazas delanteras; mientras que, en las traseras, dos adultos de 1,85 m o algún centímetro más viajarán sin apuros, aunque la banqueta trasera es corta y, por eso, sus rodillas quedarán algo flexionadas; además, los reposacabezas traseros se elevan poco y, para los adultos más altos, quedan bajos, a la altura del cuello.

jeep avenger plazas tras
jeep avenger plazas del

Por el espacio disponible en anchura, la plaza central trasera (con el respaldo y la banqueta sobreelevadas respecto a las laterales) sólo podrá ser utilizada por un niño pequeño… que incluso tendrá problemas para introducir los pies en el hueco que queda entre la parte posterior de la consola central y la banqueta.

En cuanto al maletero, el Jeep Avenger eléctrico ofrece 355 L de capacidad de carga (380 en el Avenger térmico). Con formas regulares y un útil doble fondo, es un maletero relativamente capaz si lo comparamos con alguno los SUVs urbanos eléctricos: un Peugeot e-2008 (aunque ya mide 4,3 m de largo) ofrece 405 L, un DS3 E-Tense se conforma con 350 L y un Opel Mokka-e, 310 L.

jeep avenger maletero 2

Agradable en ciudad

Con una longitud en la media de los SUV B (un superventas como Seat Arona mide 4,14 m, sólo 6 cm más), el Avenger se mueve bien en ciudad, gracias a una dirección rápida y bastante asistida pero poco informativa y que, con aprox. 2,8 vueltas de tope a tope, resulta suficientemente directa.

Otro punto a su favor es la respuesta de su motor eléctrico que, como ocurre en los modelos eléctricos de Stellantis, entrega distintas cifras de potencia y par según en el modo de conducción en el que se circule. Para ciudad, el modo Eco (con 82 CV y 180 Nm) es más que suficiente; y el modo Normal, con 109 CV y 220 Nm de par permite circular muy vivo en vías rápidas y/o en autovía.

Por último, su suspensión, tirando a blanda; y su altura libre al suelo (de 198 mm) hacen que el Jeep Avenger pueda afrontar sin problemas y sin demasiada incomodidad cualquier bache u obra presentes en nuestras ciudades.

Jeep avenger frontal

Y suficientemente dinámico en carretera

En el modo de conducción Sport, el Jeep Avenger pasa a entregar 156 CV y 260 Nm. Y ojo, porque el modo Sport se puede conectar ya sea mediante el selector situado en el túnel de transmisión… o pisando a fondo el acelerador, momento en el que el Avenger conecta automáticamente este modo. Y si bien eso asegura unas buenas prestaciones (este Jeep acelera de 0 a 100 km en 9,0 segundos  a la vez que alcanza los 150 km/h de velocidad punta) también supone una transición demasiado brusca en cuanto a prestaciones. Y es que se pasa de contar, de golpe, de 109 CV a 156 CV; un salto que, en determinadas carreteras reviradas, puede suponer algún susto.

En curva, la suspensión del Avenger (algo más blanda que otros modelos eléctricos) resulta confortable a la vez que controla bien los movimientos de la carrocería, ya sea de cabeceo (al frenar) o de balanceo (en curva). Además, y aunque existen competidores con algo más de aplomo, el Jeep Avenger se adhiere bien a la carretera en vías con ondulaciones y, en curva, resulta fácil de conducir, sin realizar movimientos extraños

Jeep Avenger motor eléctrico

Eso sí, lo que no nos ha gustado (como en tantos otros eléctricos) es el tacto del pedal de freno, en el que se notan unos 2 ó 3 centímetros de recorrido de pedal en vacío (durante los cuáles el coche regenera energía) y un cambio (a mejor) al proceso de frenada mediante la bomba hidráulica, con el que el coche comienza a frenar. La frenada es progresiva y bastante homogénea una vez llegados a este punto, pero el conductor agradecería una mayor mordiente al apurar la frenada.

Equipamiento de serie: no echarás en falta nada de lo necesario

El Jeep Avenger se comercializa en España, y en su versión eléctrica, con cuatro acabados: son el base o Avenger, el Longitude, el Altitude y el acabado superior Summit.

Toda la gama Avenger equipa de serie seis airbags, control de velocidad, aire acondicionado, control de velocidad, cuatro elevalunas eléctricos y la pantalla multimedia de 10,25” con Bluetooth y conectividad inalámbrica con Android Auto y Car Play, así como el selector de modos de conducción. Asimismo, son de serie en el acabado base sistemas de ayuda a la conducción como el frenado de emergencia autónomo, el reconocimiento de señales de tráfico y el asistente de mantenimiento de carril.

Si optamos por el acabado Longitude, este suma ya, por ejemplo, llantas de aleación de 16“, retrovisores calefactables, arranque sin llave y sensor de párking trasero. La terminación Altitude añade cuadro de instrumentos con pantalla digital de 10,25”, volante de cuero, maletero con doble fondo, y un práctico portón trasero eléctrico con sistema de apertura manos libres. Por último, la versión tope Summit cuenta ya con faros traseros Led, cámara trasera y sensor de parking delantero.

Jeep Avenger trasera

Y cuatro razones por las que no hacerlo

Sus materiales interiores… son mejorables

Todo el habitáculo del Avenger está realizado en plásticos duros, texturizados en la parte superior del salpicadero y en la parte superior de las puertas, pero siempre duro y cuya calidad percibida es la que es. Los ajustes entre las distintas piezas, al menos, está bien logrado. Otros rivales alternan, al menos en la parte superior del salpicadero, plásticos blandos y de mayor calidad.

Pese al uso de estos plásticos, la posibilidad de tener en color parte del interior (una parte del deja una sensación de un interior sencillo, pero resistente y también práctico. No en vano, el Avenger ofrece también una amplia bandeja portaobjetos, pero sin revestimiento antideslizamientos; además como un profundo hueco en la consola central; de nuevo sin un fondo que evite el movimiento de los objetos que introduzcamos en ella.

Jeep Avenger salpicadero

Es un Jeep… sin tracción total

Pese la tradición off road de la marca americana, el Jeep Avenger es el primer modelo de la marca que se ofrece… sin tracción total; ni tan siquiera como opción. Aunque esto podría variar próximamente, ya que la marca no descarta lanzar versiones más potentes con dos motores eléctricos y la subsiguiente tracción 4×4.

Pero, por ahora, el Avenger sólo se ofrece con tracción delantera. A cambio, entre los modos de conducción, y además de los habituales Eco, Normal y Sport; el Avenger ofrece otros tres pensados para avanzar sobre terrenos difíciles: Arena, Barro y Nieve.

A estos modos es une la citada altura libre al suelo, de 198 mm, lo que ayuda a este Avenger a transitar mucho mejor que otros rivales por pistas o terrenos rotos.

Jeep Avenger toma de recarga OK

En autovía, tendrás que recargar cada 200 km

El Jeep Avenger homologa, según su acabado, de 15,4 a 15,9 kWh/100 km de consumo medio. Y con un peso cercano a 1.600 kg, el Jeep Avenger no es un SUV urbano eléctrico especialmente pesado; lo que ayuda a que las cifras de consumo real no sean muy elevadas. De esta forma, en un uso en ciudad y vías rápidas, el Avenger tiene un consumo medio en torno a 15 kWh.

Pero, en autovía, y a una velocidad media de entre 120 y 130 km/h, el consumo real de este Jeep aumenta hasta aprox. los 21 kWh/100 kw. No es un consumo bajo, (debería haberse mantenido en torno o por debajo a 20 kWh) y máxime para un eléctrico con una batería con menos de 60 kW.

Y este consumo supone un problema a la hora de viajar por autovía. Haciendo cuentas, con la batería de 50,8 kW/h netos; este consumo implica una autonomía real de 240 km reales, lo que implica que este Avenger es válido para excursiones… o para viajar haciendo varias paradas: como mucho, cada 200 km y dejando un margen aproximado de 30 a 50 km de la batería para poder encontrar un punto de recarga.

En carga continúa, este Jeep Avenger puede cargar a un máximo de 100 kW/h, lo que implica que para recargar la batería del 20 al 80% en apenas 25 minutos. Si estimamos que, en carga rápida, el kWh está a un precio medio en torno a 0,5 euro/kWh; una carga completa en carga rápida… cuesta en torno a 25 euros.

Sin embargo, con una tarifa doméstica, y con el precio del kW/h a 0,164 euros el kWh (a fecha de 9 de octubre de 2023), cargar este coche cuesta únicamente 8,33 euros. Eso sí, en corriente alterna, el máximo de recarga que permite el Avenger es de 11 kWh, lo que implica 5,5 horas para recargar el coche de 0 al 100%.

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El cambio automático del Avenger se maneja pulsando un botón cada vez que queremos cambiar de relación; es un proceso que obliga a apartar la vista de la carretera.

El manejo del cambio, lento y obliga a apartar la vista de la carretera

Es uno de los aspectos que menos nos gusta del Avenger. Su cambio automático, que se maneja a través de cuatro botones situados en la parte baja de la consola central, en el que si pulsas dos veces sobre botón D (el de la directa) cambia al modo B de mayor retención de energía.

Este manejo mediante pulsaciones concretas para ‘insertar’ cada marcha, implica que, en maniobras urbanas, el conductor ha de apartar la vista de la carretera para buscar el botón correspondiente a la marcha en la que queremos circular. Un proceso que, además, resulta mucho más lento que otros sistemas de gestión de cambio automático. Sin ir más lejos, como el del selector mediante pulsaciones que lleva su pariente el Peugeot 2008, ya sea en sus versiones térmicas y/o eléctricas.

 

Jeep Avenger

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