Ya estamos más cerca de que los coches autónomos sean una realidad, y los robotaxis son un claro ejemplo de ello. ¿Te imaginas un taxi que te lleve de un lado a otro sin conductor?
En España, se permite actualmente la circulación de coches autónomos con nivel 2 de autonomía, aunque la patronal de fabricantes estima que el 23% de los vehículos a la venta ya incorpora la tecnología de nivel 3. Desde la DGT prometen una regulación que permita la conducción a nivel autónomo 3 para finales de 2023.
Un informe de la empresa IDTechEx señala que, aunque los primeros modelos con conducción autónoma de nivel 3 ya están la venta (un Honda, y sólo en Japón), esta tecnología se implantará de forma masiva a partir de 2023. Y, para 2024, podrían igualar o superar los niveles de seguridad de un conductor humano.
El grupo automovilístico alemán Daimler y la empresa tecnológica china Baidu han firmado un acuerdo para mejorar la conducción autónoma y los vehículos inteligentes conectados.
Volvo Cars ha realizado una importante inversión estratégica al adquirir una participación en Luminar, una start-up que desarrolla tecnología avanzada de sensores para vehículos autónomos.
La DGT ha llegado a un acuerdo de colaboración con Mobileye para posicionar a España en materia de sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) y vehículos autónomos.
En la carrera por el desarrollo del coche autónomo perfecto, Toyota sigue añadiendo elementos que garanticen las seguridad de este tipo de vehículo como, por ejemplo, la posibilidad de comunicarse con el entorno.
El Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) de California en Estados Unidos, ha lanzado una nueva regulación más permisiva para las pruebas de coches autónomos que podrían suponer un riesgo para la seguridad vial.
Ford sigue avanzando en la conducción autónoma y acaba de lanzar un proyecto piloto en la ciudad de Miami (Estados Unidos) para el reparto de pizzas con vehículos autónomos.
China ha dado un paso más para el desarrollo de los vehículos autónomos al conceder esta semana las primeras licencias para que los fabricantes puedan probar los coches autónomos en carretera abierta, aunque de momento solo podrán hacerlo en una zona limitada en la ciudad de Shangai.