El mercado y el usuario francés, los más cercanos al español por oferta, gustos y peso de los fabricantes tradicionales, ponen el foco en una variable clave para el comprador: la fiabilidad.
Francia planea teñir de rosa las matrículas temporales para frenar una oleada de multas injustas provocadas por el uso fraudulento de números duplicados.
La oficina antifraude francesa ha acusado a Renault de utilizar estrategias fraudulentas durante más de siete años para engañar sobre los niveles de contaminación de sus motores diésel.
París ha sido la primera gran capital europea que se ha puesto seria en lo que a contaminación automovilística con una medida polémica, pero que podría tener repercusión en otras ciudades de Europa. ¿De qué se trata?