Durante años el mérito de un coche se midió en el 0 a 100; con el eléctrico, el cronómetro se ha mudado al surtidor. BYD promete cargar del 10 al 97% en nueve minutos, y no con un poste más bruto: con la cadena entera de la carga reinventada, de la celda a la red. Lo hemos visto funcionar, y el cronómetro no engaña.