¿En qué se diferencian chasis y carrocería?

¿En qué se diferencian chasis y carrocería?
Autofácil
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Hola soy un lector de 15 años que se ha aficionado a los coches gracias a vosotros. Os escribo porque me gustaría saber algo más acerca de las diferencias entre chasis y carrocería, ¿me podéis ayudar?


Se puede definir al chasis como la base de un vehículo y sobre la que van instalados los elementos que lo forman: el motor, la caja de cambio, la columna de la dirección, el depósito de combustible y, por supuesto, la carrocería. Por su parte, esta última es la zona visible del vehículo y la conforman las aletas, el capó, las puertas, el habitáculo…

¿Sabes cómo se clasifican las carrocerías de un automóvil?

En los camiones es muy fácil entender la diferencia entre chasis y carrocería de forma sencilla: el chasis son los largueros metálicos (una especie de vigas) que recorren todo el camión y la carrocería es la cabina del conductor y la caja de carga. Igual ocurre en el caso de los coches antiguos, ya que su chasis estaba formado por unos largueros, que soportaban el motor y los conjuntos de las ruedas, y que se ensamblaban con la parte de chapa, fabricada por el carrocero que diseñaba el exterior del coche. En la actualidad, además de vehículos industriales y pick ups, el uso de este tipo de chasis se limita a todoterrenos como, por ejemplo, el Toyota Land Cruiser (te dejamos su chasis abajo).

Chasis del Toyota Land Cruiser

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Sin embargo, en los turismos ‘normales’ esto no es exactamente así, puesto que la tecnología permite fabricar las llamadas carrocerías autoportantes: es decir, no existe el chasis como elemento separado, sino que zonas del chasis son a la vez parte de la carrocería y a él se fijan el motor, las suspensiones, las ruedas… Por ello, actualmente muchos fabricantes en vez de chasis y carrocería prefieren hablar de plataformas: cuando los expertos dicen que varios modelos comparten una plataforma común, se refieren a una familia de coches que disponen de la misma suspensión, idénticos frenos, dirección, e incluso, similares motores y cajas de cambio… pero varía la parte superior de la carrocería (lo que se ve desde el exterior).

Esta filosofía permite abaratar costes ya que con la misma plataforma se pueden construir coches de aspecto muy diferente –por ejemplo, un Renault Mégane y un Scénic, un Seat León y un VW Touran, un Peugeot 308 y un Citroën C5 Aircross–.