Con 400 CV y desde 79.900 euros

Audi TT RS: primera prueba

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Audi TT RS: primera prueba
Eduardo Alonso
Eduardo Alonso
La versión más deportiva del Audi TT ya tiene nueva generación. Emplea un motor 2.5 turbo de 400 CV con el que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 3,7 segundos.


¿Cómo es el nuevo Audi TT RS?

La versión más radical del Audi TT se distingue por aspectos estéticos y mecánicos. Respecto a los primeros, luce un alerón fijo (no escamoteable, como el del TT normal), para golpesespecíficos, escape doble, asientos deportivos, un volante inspirado en el del Audi R8 o pilotos traseros con tecnología OLED de forma opcional. Bajo el capó, un motor 2.5 turbo de cinco cilindros con 400 CV y 480 Nm impulsa a este deportivo de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos (3,9 seg. en la variante descapotable) a través de un sistema de tracción total. El motor de este Audi está construido plenamente en aluminio, lo cual permite reducir su peso en 26 kg respecto al de su predecesor con 340 CV. Los 60 CV de ganancia de potencia se deben, en parte, a un turbocompresor BorgWarner que funciona a 2,35 bares de presión. Con todo, el motor EA855 Evo Sport (esa es su denominación interna), que va asociado a una transmisión S-Tronic de siete velocidades y doble embrague, ofrece una potencia específica de 163 CV por litro, lo cual es un valor extraordinario. El Audi TT RS se vende por 79.900 euros, mientras que el TT RS Roadster cuesta 82.910 euros.

Audi TT RS: así va

El Audi TT RS es un deportivo con unas prestaciones sobresalientes y con un motor que proporciona un fuerte ‘empujón’ pasadas las 3.200 rpm. Es rapidísimo y la caja de cambio es igualmente veloz, si bien no es tan suave y perspicaz como la caja PDK del Porsche 718 Cayman. Sin embargo, más allá de sus elevadas prestaciones, destaca por otros aspectos como la impresionante capacidad de tracción. Incluso con los controles desconectados y en el trazado del circuito madrileño del Jarama, el TT ofrece un encomiable agarre lateral sólo salpicado con leves deslizamientos fáciles de controlar, ya que si bien el TT es de naturaleza algo subviradora, cuando desliza lo hace de las cuatro ruedas a la vez. En general, es un deportivo muy fácil de llevar rápido y se tarda muy poco tiempo en obtener confianza con él, menos aún si dispone de los frenos cerámicos opcionales.

Fuera del circuito, el Audi TT RS es un deportivo muy utilizable, e incluso relativamente confortable si llevas seleccionado el modo Comfort de la suspensión adaptativa opcional. Además, existe un escape deportivo con válvula conmutable (a través de un botón ubicado en el túnel central) que proporciona un sonido realmente bonito.

Audi TT RS: lo mejor y lo peor

+ Prestaciones de primer nivel, calidad de construcción, adherencia y tracción sobresalientes.
– El Porsche 718 Cayman S puso el listón demasiado alto.

 

Audi TT Coupé