El Citroën C4 nos dice adiós

El Citroën C4 nos dice adiós
Pablo Gutiérrez
Pablo Gutiérrez
Este compacto cesa su comercialización en nuestro mercado y cede todo el protagonismo al C4 Cactus. Si quieres conocer la historia de su segunda generación, no te pierdas el siguiente artículo.


El Citroën C4 ha sido uno de los modelos más populares del mercado español; no obstante, era la respuesta de la marca francesa a rivales como los Ford Focus, Opel Astra, Peugeot 308, Renault Mégane y Seat León. A partir de este momento, el fabricante elimina este vehículo de su catálogo de productos y cede su testigo al nuevo Citroën C4 Cactus.

A finales de 2010 llegó a nuestro país la segunda generación del C4, un modelo que adoptaba un estilo mucho más conservador que su predecesor, intentando imitar la filosofía de todo un icono como el Volkswagen Golf. En su estética primaban las líneas sencillas y elegantes, destacando la parrilla frontal característica de la marca o los grupos ópticos de grandes dimensiones. Sus cotas exteriores -4,33 metros de largo, 1,79 m. de ancho y 1,49 m. de alto- lo posicionaban en la media de la categoría, aunque a diferencia de un buen número de competidores sólo se ofrecía con carrocería de cinco puertas –no había posibilidad de escoger una variante coupé o familiar-.

Citroën C4

Su diseño interior resultaba algo sobrio, si bien el cuadro de instrumentos o la pantalla central de siete pulgadas le otorgaban un toque de modernidad al conjunto. El habitáculo no destacaba por el espacio para las piernas de los ocupantes posteriores, aunque sí ofrecía un volumen de maletero notable -408 litros-. Por lo demás, la calidad de acabado no admitía grandes reproches y se encontraba a un nivel similar al de sus competidores.

La gama mecánica inicial estaba formada por tres bloques de gasolina -1.4 VTI de 95 CV, 1.6 VTI de 120 CV y 1.6 THP de 156 CV- y otros tantos diésel -1.6 HDi de 92 CV, 1.6 e-hdi de 111/114 CV y 2.0 HDI de 150 CV-. Estos motores se asociaban a cajas de cambio manuales de cinco o seis relaciones y existía una opción CMP -cambio manual pilotado-. Con la llegada de su restyling, la marca actualizó su aspecto e introdujo los propulsores gasolina PureTech -1.2 de 110 o 131 CV-, los diésel BlueHDi -1.6 de 99 o 120 CV y 2.0 de 150 CV- y nuevos cambios automáticos. En lo referente a su comportamiento en carretera primaba la comodidad de suspensión y se alejaba claramente de la agilidad ofrecida por otros rivales como el Mazda 3.

Citroën C4

En materia de equipamiento destacaban tecnologías como el acceso y arranque manos libres, avisador de cambio involuntario de carril, control de ángulo muerto, los faros bixenón adaptativos, función masaje para los asientos delanteros o un gran techo panorámico.

 

Citroën C4