El navegador no es opcional (casi nunca) y lo digital ha dejado de ser un añadido para convertirse en el corazón del automóvil. Ahora, la batalla no es de caballos ni de cilindros, sino de procesadores, pantallas y sistemas operativos.
Con la llegada del automóvil y la motocicleta, el mapa de la movilidad se llenó de carreteras y el reloj se volvió personal: salir, parar y volver cuando uno quisiera.
Ya no te bastará con tener alarmas, inmovilizadores o seguros a todo riesgo. La mayor amenaza para tu coche y tu privacidad puede estar en un foro oculto, en el rincón más recóndito de internet donde se reúnen ciberdelincuentes que, desde el anonimato, comparten herramientas, venden datos robados y ofrecen acceso remoto a vehículos o flotas.
¿Hasta dónde llega la vulnerabilidad de tu coche? Olvídate de películas de espías: ahora basta con saber la matrícula de tu coche para que un hacker, desde cualquier rincón del mundo, pueda abrirlo, arrancarlo, rastrearlo o incluso robar tus datos personales.
Lo tradicional se mezcla con lo más innovador a la hora de adquirir o “no adquirir” -pero sí disfrutar- de un vehículo No hay una única fórmula perfecta para todos, pero sí hay una ideal para ti.
El verano se presenta especialmente cálido y junio ya ha dado señales de lo que está por venir. Con las olas de calor como protagonistas, las altas temperaturas no solo afectan a las personas: también pueden poner en riesgo la salud de tu coche.