El autogás-GLP vuelve a reclamar protagonismo como alternativa ya disponible para recortar emisiones sin cambiar radicalmente la operativa de uso. En el Global Mobility Call, Gasib —comercializadora del GLP bajo la marca CEPSA— ha defendido una transición realista para el usuario particular y, sobre todo, para el transporte profesional, apoyándose en el impulso que marcas como Dacia y Renault han dado a esta tecnología en el mercado.
El GLP se revela como una solución asequible y accesible para acceder a la etiqueta ECO. Conversamos con Filipe Henriques, CEO de Gasib, sobre las ventajas ambientales y económicas del autogás, y su disponibilidad.