Seguimos desmontando mitos al volante que pueden acabar en sanción
Continuamos con la serie de mitos al volante repasando dos dudas habituales: el uso del móvil en semáforos en rojo y la posibilidad de superar la velocidad al adelantar.
Continuamos con la serie de mitos al volante repasando dos dudas habituales: el uso del móvil en semáforos en rojo y la posibilidad de superar la velocidad al adelantar.
Los radares de semáforo no siempre sancionan de forma automática: su validez depende de la secuencia de imágenes, la línea de detención y varios matices legales que pueden ser clave en caso de recurso.
La marca alemana ha presentado en Estados Unidos un nuevo sistema de comunicación entre los vehículos y los semáforos.
Pisar el acelerador con el semáforo en ámbar ha propiciado que muchos conductores madrileños hayan recibido una multa de las 26 cámaras de semáforo existentes.
Una empresa australiana ha ideado esta tecnología consistente en semáforos en el pavimento para alertar a quienes no levantan la vista de su teléfono móvil.
Situado en el número 105 del Paseo de la Castellana, en Madrid, el semáforo que más sanciones pone de toda España ´cazó´ a 1.984 vehículos en 2015.
El Tribunal Supremo ha dictaminado la ilegalidad de los radares ´de foto rojo´ en San Sebastián debido a su falta de homologación, algo que podría extenderse a otras ciudades.
El primer semáforo eléctrico data de 1914 y fue instalado en Cleveland (Ohio). Aun así, fue patentado tres años después y existió un precedente en Londres (Inglaterra)… ¡con lámparas de gas! ¿Quieres conocer los detalles?
Poco a poco, varios de los modelos BMW incluirán una aplicación llamada EnLighten capaz de «comunicarse» con los semáforos para calcular cuánto tiempo queda antes de que cambie la luz. Un sistema que permitirá al conductor reaccionar con antelación y así ni tener que frenar bruscamente ni pegar un acelerón.
El primer antecedente del semáforo, que viene inspirado de las señales luminosas que ya se usaban en la red ferroviaria, tiene lugar en 1868, cuando se instala una especie de semáforo en el exterior del parlamento británico de Westminster. Era obra del ingeniero J. P. Knight, especializado en señales de ferrocarril.