1968 Mercury Cougar. Nombre de marca tomado de nombre de planeta

Coletazos del eclipse: coches bautizados por el sol, los planetas, las estrellas, las galaxias…

Cada vez falta menos para que el sol se apague durante unos minutos sobre España. Y mientras miramos arriba para ver cómo la luna muerde la luz solar, conviene recordar que el automóvil lleva décadas mirando al firmamento para encontrar nombres capaces de prometer futuro, ilusión, emociones...

El eclipse del 12 de agosto durará poco, pero deja una lección perfecta: la emoción de mirar al cielo. Y eso es exactamente lo que llevan haciendo los fabricantes desde hace décadas buscando denominaciones para marcas, modelos, versiones, tecnologías…

La gran fiebre espacial. Punto de partida

Si hay una época en la que los nombres «espaciales» se disparan, es la de la Space Age, con la carrera espacial de fondo. El coche americano se llenó de cromados, aletas y un vocabulario que sonaba más a Cabo Cañaveral que a Detroit.

1963 Ford Galaxie. Ford usó esta denominación para esta berlina de los ´60 y Galaxy para el monovolumen realizado en Almussafes hasta hace bien poco
1963 Ford Galaxie. Ford usó esta denominación para esta berlina de los ´60 y Galaxy para el monovolumen realizado en Almussafes hasta hace bien poco

Ahí nace el Ford Galaxie (1959), un nombre sin complejos: era una galaxia por su variedad de carrocerías, sedán, coupé y descapotable. Y Galaxy era ese monovolumen europeo de producción mayoritariamente ibérica -Palmela y luego, Almussafes-.

También aparecieron el Mercury Comet (1960), que convertía un fenómeno celeste en promesa de velocidad, y el Plymouth Satellite (1965), lanzado cuando la palabra «satélite» aún olía a incipiente tecnología de futuro.

Incluso el guiño a la Estrella Polar se coló en los concesionarios con el Dodge Polara (1960), inspirado en Polaris (y en el clima astronómico del momento). Y, como remate, el «brillo» se volvió apellido de gama con nombres como Oldsmobile Starfire (1961) o Pontiac Star Chief (1954).

Sol y eclipses en la chapa: del optimismo al símbolo

La conexión con el eclipse del 12 de agosto se vuelve directa con un clásico japonés: Toyota Corona (1957). «Corona» es, literalmente, la corona solar, ese halo espectacular que se aprecia precisamente durante un eclipse total. Pocos nombres encajan mejor en una semana como esta.

1989 Nissan Pulsar. Nombre astronómico, como también podría serlo, en cierta medida, el Sunny
1989 Nissan Pulsar. Nombre astronómico, como también podría serlo, en cierta medida, el Sunny

A partir de ahí, el «Sol» se convirtió en estado de ánimo. Nissan Sunny (1966) lo vendió durante décadas como sinónimo de coche amable y fiable, y en los 90 Honda firmó uno de los nombres más redondos: Honda CR-X del Sol (1992), donde el «del Sol» no era postureo, sino un guiño a su filosofía de coche ligero para disfrutar a cielo abierto.

En Estados Unidos, Pontiac explotó ese campo semántico con el Pontiac Sunfire (1995) y, ya en clave más poética, el Pontiac Solstice (2006): el solsticio como concepto de diseño y escapismo, perfecto para un roadster. Claro que antes, en 1989, nacería un icónico Mitsubishi Eclipse, que entronca como pocas denominaciones con el tema de actualidad de esta semana. Y mucho antes, Peugeot nos presentaría la tecnología Eclipse con el primer sistema de techo rígido retráctil de accionamiento eléctrico de la historia del automóvil, presentado en 1934.

Estrellas de verdad: el cielo como identidad de marca

Hay marcas que no solo «coquetean» con el cosmos: lo llevan en el ADN. El ejemplo de manual es Subaru, cuyo nombre en japonés designa el cúmulo estelar de las Pléyades; su logotipo, con estrellas, no es decoración: es un manifiesto.

Astra es una palabra latina que significa estrella o astro
Astra es una palabra latina que significa estrella o astro

En Europa, el caso más masivo es Opel/Vauxhall Astra (1991), con «Astra» como evocación de estrella: un nombre aspiracional para un compacto popular, justo el tipo de contraste que funciona en marketing. Astra es el plural nominativo y acusativo de la palabra astrum, que significa «estrella» o «astro».

Y en Japón, la palabra «celestial» también se coló como promesa deportiva: Toyota Celica (1970) (de raíz latina vinculada a lo celeste), Mazda Cosmo / Cosmo Sport (1967) —uno de los nombres espaciales más elegantes de la historia— o Nissan Pulsar (1978), que se apropia de un término astronómico real (un púlsar) para sonar técnico, rápido y futurista.

Planetas y norte verdadero: de Saturno a Polestar

A veces el universo no es un modelo, sino una marca. Saturn (GM) convirtió un planeta en emblema industrial y remató el juego con el Saturn Sky (2006), literalmente «cielo», como si el catálogo entero estuviera mirando hacia arriba.

Y, en pleno siglo XXI, el ejemplo más pertinente para Europa es Polestar: su nombre significa «estrella polar», la referencia fija del firmamento que históricamente guiaba la navegación. Es un guiño perfecto para una marca china que querría posicionarse como norte tecnológico en la era eléctrica, con una identidad minimalista y casi «astronómica» en su estética. Es verdad que antes la empresa hermana Volvo utilizaba Polestar para referirse a acabados/preparaciones deportivas. Otra referencia también china: Geely Galaxy, una familia/submarca que utiliza directamente el concepto de galaxia para vestir su ofensiva electrificada y con declinación en concept car a través de un sedán Galaxy Light -ojo a la denominación que dan a la parrilla:  Galaxy Starfall-. Un último ejemplo: NIO se presenta con una idea casi meteorológica: «Blue Sky Coming», un cielo azul por venir como símbolo de movilidad limpia.

Síguenos en redes sociales

Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.

Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo

Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado

Scroll al inicio
logo autofacil 1 e1675364360529
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.