7 coches que se pasaron con el motor: ¡menuda exageración!

Andrés Martínez
Andrés Martínez
Algunos se han vendido y otros son tan alocados que no llegaron a fabricarse en serie. Sin embargo, los coches de este reportaje tienen algo en común: un motor exagerado.

Decía Enzo Ferrari que los motores deben tener alma “una porque se quejan, se desesperan, se rebelan y se comportan como niños a los que se forma, día a día«.

Y, desde luego, no le faltaba razón: el motor es el elemento clave para definir la personalidad de un coche, puede ser perezoso, afilado, gastón, ruidoso, suave, ecológico… No obstante, si hay algo por lo que destacan los modelos de este reportaje es por contar con un ‘alma’ exagerada, como podrás comprobar por ti mismo. 

1. Audi Q7 V12 TDI quattro tiptronic (2007)

Audi Q7

Este Audi Q7 estaba dotado de un bloque V12 de ciclo diésel, fabricado hierro enriquecido con grafito (un 40% más resistente que la fundición gris), es uno de los SUV más exclusivos e inclasificables de la historia.

Dotado de dos turbocompresores y dos intercoolers, desarrollaba 500 CV y 1.000 Nm de par, que le permitían acelerar de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos y alcanzar 250 km/h, con un razonable consumo medio de 11,3 l/100 km

Como muestra de su potencial, baste decir que el Porsche Cayenne Turbo de la época necesitaba 5,6 segundos para alcanzar 100 km/h. Eso sí, las pruebas de época aseguran que pese a ser rapidísimo, el retraso en la respuesta de los turbos era evidente y que el cambio Tiptronic sufría para gestionar el par.

2. BMW Serie 750 iL V16 Goldfish (1987)

BMW 750 iL V16

BMW nunca ha ofrecido un motor de 16 cilindros en un coche de calle, aunque a finales de los 80 barajó esa posibilidad en el Serie 7, con la intención de dejar atrás al Mercedes-Benz Clase S.

Para desarrollar el Secret Seven (fue el apodo que le dieron los ingenieros de la marca), tomaron como base el V12 del 750 iL, le añadieron cuatro cilindros adicionales e incrementaron la cilindrada hasta los 6,7 litros para desarrollar un total de 402 CV y 625 CV

Eso sí, este propulsor tenía algunos inconvenientes. El principal era que ocupaba tanto espacio… ¡que el sistema de refrigeración tuvo que alojarse en el maletero! ¿Una curiosidad? De haberse fabricado, hubiera sido la berlina de lujo más rápida: aceleraba de 0 a 100 km/h en 6 segundos y alcanzaba 282 km/h.

3. BMW 750d xDrive (2016)

No es casualidad que este BMW Serie 7 sea el coche diésel que más rápido acelera del mercado. Y es que, su propulsor de 3,0 litros y 6 cilindros en línea, desarrolla la friolera de 400 CV... ¡gracias al empleo de cuatro turbocompresores¡

No es casualidad que este BMW 750d xDrive se convirtiera en el coche diésel que más rápido del mundo en 2016. Y es que, su propulsor de 3,0 litros y 6 cilindros en línea, desarrolla la friolera de 400 CV… ¡gracias al empleo de cuatro turbocompresores¡ Las prestaciones de la mecánica eran comparables a las de los compactos deportivos más veloces: aceleraba de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos, de 0 a 200 en 16,8 segundos y alcanzaba 250 km/h. Además, consume de media 5,8 litros.

4. Opel Meriva OPC (2006)

Opel Meriva OPC

De acuerdo, este Opel se conformaba con un motor de 1,6 litros de 180 CV. Sin embargo era una auténtica exageración, teniendo en cuenta que sus prestaciones (de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos y 222 km/h de velocidad máxima) estaban muy por encima de lo que el chasis era capaz de asimilar. Sin duda, conducir deprisa este coche daba mucho miedito.

5. Renault Espace F1 (1994)

Renault Espace F1

Para celebrar el décimo aniversario del Renault Espace en la firma francesa decidieron, ni más ni menos, que equiparlo con un motor de F1. Concretamente del V10 de 820 CV que montaba el Williams-Renault FW15C que se proclamó campeón del mundo de F1 en 1993.

Nunca pasó de prototipo, pero su aceleración de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y 312 km/h de velocidad máxima, lo convierten en el monovolumen más bestia que ha pisado el planeta.

6. Volkswagen Passat B5 W8 (2001)

Volkswagen Passat W8

A principios de milenio, en Volkswagen decidieron apostar por los motores de gran tamaño como alarde de poder. Así lo demuestran el motor de gasolina 6.0 W12 de 450 CV y 5.0 V10 TDI de 313 CV que montaron Touareg y Phaeton.

No obstante, si hay un modelo en que se montó un motor excesivo en relación a su tamaño, ese fue el Volkswagen Passat B5, al que se acopló un compactísimo bloque 4.0 W8 de 275 CV y 370 Nm de par, fruto de unir dos propulsores VR4… ¡que iba montado en posición transversal! 

En total se fabricaron 11.000 unidades de este Volkswagen que, en contra de lo que cabría esperar, no batió récords de prestaciones, al pasar de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos.

7. Dodge Viper SRT 10 (2015)

Dodge Viper

El Dodge SRT Viper de 2015 era un coche espectacular que contaba con un motor V10, de 645 CV, con una cilindrada propia de un camión: 8,4 litros o 8.383 cm3, como prefieras. ¿Se te ocurre algún otro coche con un motor más grande?

 

BMW Serie 7