Que una marca europea con tanta tradición como Opel pueda terminar vendiendo un modelo con base china —pero con su logo en el capó— no es una invención: es la consecuencia lógica de una alianza industrial.
El avance de las marcas chinas transcurre a un ritmo que quizá no esperábamos. Algunas de ellas, como MG, BYD o Leapmotor, son ya grandes protagonistas del mercado.
Contra todo pronóstico, el Leapmotor C10 REEV no llega verde, sino maduro y convincente. Un debutante asiático enchufable con ampliador de autonomía que juega en serio en la liga europea.