Es el coche que Tesla tardó en atreverse a lanzar: un eléctrico demasiado “total” como para no temer que devorase la porción de las ventas de sus versiones más caras. Desde 40.490€.
Renault recupera un nombre mítico para vestirlo de eléctrico: 87 kWh de batería, plataforma CMF-EV compartida con Nissan, Google integrado en el interfaz y hasta 623 km de autonomía WLTP. Desde 41.785 €.