La quinta generación del BMW X5 no se casa con una receta única. Se presenta como un SUV multienergía (y multitecnología) que quiere gustar al conductor tradicional, al usuario de enchufe y al que busca autonomía «de verdad»… sin renunciar a la identidad X5: presencia, confort y capacidad para viajar.
BMW empezó a usar esta letra a mediados de los 80 para designar aquellos vehículos con tecnología de tracción en las cuatro ruedas, convirtiéndose 15 años después en una nueva categoría de vehículos. El BMW X5 debutó como el primer automóvil con tracción en las cuatro ruedas de la gama X; después llegarían los BMW X1, BMW X3, BMW X4 y BMW X6.