Utilizar el manos libres mientras se conduce duplica el riesgo de salirse de la vía, chocarse o atropellar a un peatón

conducir manos libres
Nicolás Merino
Nicolás Merino
Según desvela el estudio de Mapfre, usar el manos libres provoca que los conductores cometan más del doble de errores y reduce su atención en un 40%.

Las distracciones son la principal causa de mortalidad en carretera. En España, cada año, más de 300 personas pierden la vida por este motivo, según los últimos datos facilitados por la DGT. El móvil, en concreto, se ha convertido en la principal fuente de distracción, seguido del cansancio, tal y como se desprende del estudio Emotional Driving, realizado a partir de una encuesta a más de 2.000 conductores a lo largo de 2019.

Emplear el móvil mientras se conduce multiplica por dos la probabilidad de cometer errores graves en la conducción, como sufrir una salida de la vía, colisionar con un vehículo o atropellar a un peatón. Esta es una de las conclusiones que se extrae del informe ‘Teléfono Móvil, Cansancio, Somnolencia y Distracciones al Volante’, que Fundación Mapfre ha presentado con el objetivo de analizar el impacto que tiene el uso del teléfono móvil con manos libres, la somnolencia y la fatiga, tanto en el conductor como en la conducción.

Según desvela el mencionado estudio, también distrae una ‘llamada relajada’ reduce la atención al volante en un 36%, cifra que aumenta hasta el 40% cuando la conversación es ‘estresante’ y de hasta un 53% cuando el conductor responde mensajes de texto. Esta última situación está detrás de las 45 infracciones que se registran a la hora, entre muchas ellas, saltarse un semáforo.

Errores, infracciones y hasta un mayor gasto de combustible

multa por conducir con el telefono movil

Este informe se ha basado en el estudio de 24 conductores repartidos en dos grupos, la mitad con sueño y el otro descansado, que se han puesto a los mandos de un simulador para recoger las consecuencias de cada situación en la conducción. Todos los participantes tuvieron que seguir las indicaciones de un recorrido prediseñado con un nivel de dificultad controlado y en el que se introdujeron distintos escenarios cotidianos e imprevistos que ponían a prueba su atención y destreza al volante.

Este análisis ha permitido confirmar el “esfuerzo cognitivo” que realizan los conductores cuando utilizan el móvil. También confirma el hecho de que los conductores bajan la guardia cuando la conversación es más relajada, momento en el que cometen más del doble de errores que cuando conducen sin usar el móvil. Usar WhatsApp, según este trabajo, es la segunda acción que conlleva más riesgo, multiplicando por dos la probabilidad de cometer un error en la conducción.

A más sueño más esfuerzo

Conducir cansado o sin haber descansado el tiempo necesario provoca un mayor esfuerzo en el cerebro y que, como demuestra el estudio, reduce en un 52% el nivel de atención sobre la carretera. Ofrece, además, un hallazgo inesperado, que ha permitido demostrar que los mismos conductores que iniciaron la prueba con una atención del 50% (debido al cansancio), incrementaron su atención cuando respondieron una llamada relajada y otra estresante de tres minutos de duración, algo que los expertos denominan “efecto despertar”, lo que tuvo como consecuencia que los conductores se espabilaran y se mostraran más centrados al menos durante ese breve periodo de tiempo.

Más allá de los tres primeros minutos, sin embargo, el efecto de la llamada puede ser peligroso, según advierten los autores del estudio. También ha podido demostrar que las conversaciones de WhatsApp sobrepasan las capacidades cognitivas en los conductores cansados y somnolientos desde el mismo momento en el que cogen el móvil. Además, su atención sobre lo que acontece en la carretera cae en un 67%.

Las mujeres son más prudentes

El estudio de Mapfre también revela que las mujeres “ponen en práctica acciones de conducción más prudentes” para reducir el riesgo que supone desviar la atención de la carretera para atender el WhatsApp. Por ejemplo, reducir la velocidad y aprovechar las detenciones de los semáforos en rojo, por lo que ellas acumulan menos errores. Destaca, además, que los conductores mayores cometen menos infracciones, pero más errores de conducción; y que los jóvenes incurren en más infracciones y gastan más combustible, sobre todo por su estilo de conducción.

Manos libres: una funcionalidad que tiene que «reconsiderarse«

Ante todo esto, solo existe una solución. “Las conversaciones por teléfono sólo deben producirse con el vehículo parado y en una zona segura. Este es el único mensaje seguro en la conducción. El sistema manos libres no es garantía de seguridad al volante”, ha indicado Jesús Monclús, director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación Mapfre, durante la presentación del informe, donde ha hecho referencia a 2003, año en el que se permitió el sistema manos libres, “una decisión adecuada con la información con la que entonces se disponía, pero que hoy deberíamos reconsiderar”, especialmente, ha señalado, a raíz de los datos actuales, que demuestran cómo la atención se reduce a la mitad debido al uso del móvil con sistema manos libres.

En este sentido, también se ha referido a la nueva ley de Tráfico, “pendiente de trámite parlamentario y que previsiblemente entrará en vigor a lo largo de 2021”, y ha advertido de la necesidad de “redoblar los esfuerzos” para concienciar de los riesgos de utilizar el teléfono móvil con el dispositivo de manos libres, ya que “un cerebro distraído puede funcionar bien en modo «automático», cuando la demanda de atención es normal, pero no identificar a tiempo riesgos potenciales ni reaccionar adecuadamente en una situación compleja que requiera el 100% de nuestra atención”.

 

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