El tamaño de una fábrica ya no se explica o justifica solo por metros cuadrados de ocupación, robots o unidades producidas. Otra vara de medir es el número de trabajadores empleados. Y en ese ranking, el automóvil compite en una liga donde comparte territorio con smartphones, chips, química o astilleros.
Foxconn, el fabricante taiwanés del iPhone implantado en China, asegura que busca la «cooperación» con Nissan incluyendo una posible compra de una participación.