Foxconn, la compañía taiwanesa conocida por ensamblar millones de iPhone cada año, ha presentado el nuevo Foxtron Cavira, un SUV eléctrico con hasta 578 kilómetros de autonomía que representa uno de los movimientos más ambiciosos de la empresa fuera del sector tecnológico.
El tamaño de una fábrica ya no se explica o justifica solo por metros cuadrados de ocupación, robots o unidades producidas. Otra vara de medir es el número de trabajadores empleados. Y en ese ranking, el automóvil compite en una liga donde comparte territorio con smartphones, chips, química o astilleros.
Foxconn, el fabricante taiwanés del iPhone implantado en China, asegura que busca la «cooperación» con Nissan incluyendo una posible compra de una participación.