El Toyota Yaris Híbrido ha campado a sus anchas por el segmento de los urbanos durante muchos años como el mejor coche híbrido entre su competencia. Buena manejabilidad, una fiabilidad brutal y un consumo ridículo eran y son sus tres principales armas, maximizadas por cierto desde el lanzamiento de la actual generación en 2020. Su problema, no sé si se lo vino venir, es que en 2025 llegó un Renault Clio full hybrid que cuestiona su liderazgo. Bienvenido a Clio vs Yaris.
No es que el nuevo Clio sea radicalmente mejor, no sería justo decir eso, pero sí que hay aspectos en los que resulta objetivamente más recomendable. En otros, lo es el Toyota. Y aquí vamos a analizar cada uno de ellos.
Carrocería y habitabilidad: gana el Clio
El Toyota Yaris respeta mucho mejor las dimensiones tradicionales del segmento de los urbanos, con 3,94 metros de largo. Mientras tanto, el más moderno Clio llega a los 4,12 metros de longitud, totalmente fuera del tamaño propio de los utilitarios.

Sin embargo, eso dota al Clio de un habitáculo un poco más espacioso en las plazas traseras, y eso que este no es un capítulo en el que el Renault precisamente destaque. Los dos son sólo aceptables en términos de habitabilidad en las plazas traseras, pero el francés es sensiblemente más amplio y sus puertas posteriores abren un hueco mayor. Es un poco mejor, pero por poco.
Algo parecido sucede con el maletero. Los 270 litros del Yaris son 310 litros en el Clio. Proporcionalmente hablando con respecto al tamaño de la carrocería, tienen más mérito los 270 litros del Yaris que los 310 del Clio.
Con el diseño de las carrocerías no me voy a meter, ya que eso es subjetivo. Los dos están bastante chulos, me gusta el arriesgado diseño de las ópticas en el Clio, aunque la ‘gordura visual’ que hay en el Yaris no la hay en el francés.
Calidades y vida a bordo: demos un empate
Si te montas en los dos coches, vas a tener claro que el Renault está hecho con materiales más refinados que el Toyota. Hay más plásticos blandos, ensamblajes más sólidos y tapicerías de más grato tacto.

Sin embargo, no podemos decir que el Toyota sea de peor calidad porque sus registros de fiabilidad y averías son sobresalientes, los mejores que te puedas imaginar. Y eso, de un Clio full hybrid que acaba de nacer como quien dice, de momento no se puede decir.
Muy buena nota para los dos en términos de ergonomía. Hay botones físicos por todos lados y tienen particularmente buen tacto los del Toyota, aunque no me convence la ubicación de los mandos de los elevalunas, en una posición antinaturalmente alta. Aparte, el asiento del Clio es un pelín más envolvente y hay reglajes en el propio asiento y en el volante un poco más amplios que en el Yaris.

Además el Toyota conserva la palanca de la transmisión de accionamiento mecánico en el túnel central, lo que si bien es cierto que quita sitio para poner un útil portaobjetos como hay en el Clio, me resulta más agradable de accionar que la palanquita que hay en la columna de dirección del Renault. Pero bueno, en los dos coches te sientes a gusto rápido, y eso es algo muy positivo de ambos.
Conducción y prestaciones: gana el Clio
El Yaris es muy difícil de batir en ciudad. Sus compactas dimensiones y su ‘asistidísima’ dirección hacen que fluya entre el tráfico mejor que el Clio. Pero en carretera, aunque el Toyota cumple más que satisfactoriamente, es otra cosa.
Hay algunos condicionantes que hacen que la conducción en carretera sea mejor en el Clio que en el Yaris. Uno es el aplomo general, con un mayor grado de estabilidad percibida en el Renault. Otro es la transmisión de los coches, que no comparten concepto.
Mientras que la del Yaris es muy clásica, una continuamente variable sin marchas como tal, la del Clio es rara, rara. Es una caja de cambio con cinco marchas para la parte térmica y dos para la eléctrica, además de que prescinde de los embragues y los sincronizadores.
En conducción tranquila, realmente el comportamiento de ambas no difiere tanto, ambas destacan por un alto nivel de suavidad. Sin embargo, a la hora de exigir prestaciones se comportan de manera muy distinta. La del Yaris es continuamente variable, por lo que si aceleras a fondo percibirás un ruido y empuje constante que no suele agradar a muchos. ¿Sus ventajas? Es ultra-fiable y controla muy bien el gasto de combustible en ciudad.
Por su parte, la del Clio sí que tiene marchas, pero no habiendo embrague ni sincronizadores (en parte, no los hay para que la marcha se inicie siempre en modo eléctrico), los cambios de marcha son lentos cuando aceleras a fondo y, a veces, algo tardíos. Pero en el cómputo general, yo diría que la caja del Renault proporciona una conducción más gratificante.

Y el tercer condicionante es la potencia máxima que ofrecen los coches: 131 CV en el Yaris y 159 CV en el Clio. Eso hace que el modelo francés corra claramente más. Por ejemplo, los 9,2 segundos que precisa el Toyota para pasar de 0 a 100 km/h son 8,3 segundos en el Renault. No son coches para correr así que este aspecto es poco importante, pero gana el Renault.
Clio vs Yaris: qué hay bajo el capó
Bueno, para que entendamos por qué el Clio tiene más potencia que el Yaris, hay que analizar lo que hay bajo el capó de ambos modelos. En el Toyota se combina un motor tricilíndrico de gasolina 1.5 de 92 CV con un propulsor eléctrico de 84 CV. En el Renault hay tres motores: un 1.8 de gasolina de cuatro cilindros y 109 CV y dos eléctricos, uno de 49 CV y otro de 20 CV. El ‘pequeño’, no impulsa las ruedas, sino que sólo actúa como generador.
El motor eléctrico es mucho más potente en el Toyota que en el Renault. Sin embargo eso no implica que la parte térmica intervenga más tarde, y tiene su explicación. Es cierto que con 84 CV puedes presionar más el acelerador y ganar más velocidad que con los 49 CV del Clio, pero resulta que la batería del Clio es mucho más grande: 1,4 kWh frente a 0,79 kWh.
Así que digamos que con el Yaris puedes ir más rápido en eléctrico, mientras que con el Clio, si lo quieres alcanzar, probablemente te veas obligado a acelerar un poco más aceptando que se encienda el motor térmico. Sin embargo, a baja velocidad, que al final es como se llevan en ciudad estos coches, el Clio hace más metros del tirón en modo eléctrico por la sencilla razón de que su batería acumula más energía.
Consumo Clio vs Yaris: empate técnico
Sobre el papel, el Renault gasta menos: 3,9 L/100 km frente a 4,3 L/100 km. En la práctica, al menos en las pruebas realizadas por nosotros, la diferencia no es tal. Los dos gastan poquísimo. Con los dos hemos registrado 4,5 L/100 km de consumo real en trayectos similares combinando ciudad y carretera.
Y si vas a usarlos estrictamente por ciudad, en los dos casos puedes esperar consumos sensiblemente por debajo de los 4,0 L/100 km. El Clio tiene más batería, sí, y eso hace que en ciudad gaste algunas décimas menos, pero en el cómputo general de un ciclo combinado, el Yaris recupera terreno y se pone al mismo nivel. Digamos que, a la hora de elegir uno u otro, el consumo no debe ser un elemento determinante, porque te van a pedir prácticamente lo mismo.
Precio: gana el Yaris
Hay que puntualizar algunas cosas antes de hablar de dinero. Lo primero es que si miras las tarifas del Yaris Híbrido, verás que arranca en 21.500 euros. Excelente precio, pero correspondiente a la versión 120H de 116 CV. La variante más comparable con el Clio full hybrid y sus 159 CV es la 130H de 131 CV, y esa parte de 24.500 euros.
Eso es más dinero que los 23.269 euros que hay que pagar por el Clio full hybrid, pero aquí tiene el segundo matiz: para igualar el equipamiento del Yaris Style de 24.500 euros, debes desechar el Clio evolution y ascender al techno, cuyo precio es de 25.827 euros, es decir, unos 1.300 euros superior al del Yaris más equivalente.
Porque el Yaris Style, que es el acabado más modesto asociable a la motorización 130H, incluye de serie varios elementos que se pagan aparte en el Clio evolution (pero no en el techno), tales como los espejos plegables eléctricamente, las llantas de aluminio (el evolution va con tapacubos), la cámara trasera para aparcar, los asientos calefactados o el acceso y arranque sin llave.
Veredicto Clio vs Yaris
En defensa del Toyota Yaris, eso sí, hay que decir que el Renault Clio full hybrid le debe el ser tan bueno. No es que el Clio esté hecho a imagen y semejanza del Yaris, pero la marca francesa sabía que el listón puesto por el Toyota Yaris Híbrido estaba tan alto que, o sacaban algo realmente bueno y a buen precio, o sería imposible rivalizar de verdad contra él.

Entonces, si bien el Toyota Yaris es una excelente herramienta para transportes cotidianos, una de las mejores probablemente, como también es cierto que es un poco más barato que el Clio a igualdad de equipamiento, es justo decir que el Renault Clio full hybrid es un poco más competitivo en términos generales. Pero claro, en 2028 llega un nuevo Yaris… y entonces ya veremos, porque entonces no hablaremos de un coche con cinco años de desventaja con respecto al Clio.
El Clio se ve más coche en estático, sensación que se reproduce en marcha. Tiene unas calidades un poco más altas (producto, en parte, de ser más actual) y es algo más grande y agradable al volante. Los dos son grandes compras, pero en el derbi Clio vs Yaris, el modelo de Renault es incluso un poco más polivalente.
Síguenos en redes sociales
Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.
Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo
Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado















