El sector del automóvil ha transmitido su condena

Guerra en Ucrania: cómo afectará al automóvil

Volkswagen, fábrica de Kaluga en Rusia
Guerra en Ucrania: cómo afectará al automóvil
Huracano
Huracano
La guerra en Ucrania tendrá un impacto en el automóvil y su industria en España: todo dependerá de la duración del conflicto y de las sanciones que se mantengan a Rusia. 

Calibrar en qué modo llegará la guerra en Ucrania a afectar al automóvil y, sobre todo, a su industria en España, resulta todavía demasiado aventurado. Descartada en principio la extensión del conflicto a otros territorios y el uso de armamento termonuclear -el Kremlin solo lo contemplaría ante un riesgo de subsistencia para su propio Estado-, las consecuencias dependerán sobre todo de la duración del conflicto y las sanciones.  

Cómo afecte al automóvil la guerra en Ucrania estará muy influido por la duración de la invasión rusa. El precio de los hidrocarburos -sobre todo el gas- ya se ha disparado, como siempre lo hace ante cualquier conflicto geopolítico. Sin embargo, si la guerra prosigue, el coste de los carburantes podría mantenerse alto o subir todavía más, ya que Rusia es el principal exportador de energía a la mayoría de los países de la UE.  

El último fin de semana de febrero, los españoles ya pagaron la gasolina 95 a 1,625 euros y el diésel a 1,509 euros, máximos históricos en ambos casos. Y eso a pesar de que España sólo importa el 4,6% del crudo para sus refinerías desde Rusia. Que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, retirara mañana a las tropas, sería lo único que podría propiciar una rápida desescalada de los precios.  

Mix de importación de gas español

Así, el impacto de la guerra en Ucrania ya ha llegado a muchos hogares españoles. Concretamente, a los casi ocho millones de viviendas que se calientan con gas natural, que se ha encarecido por el conflicto con Rusia un 30 % en sólo un par de días. Las suministradoras fueron previsoras: ya a mitad de febrero repercutieron anticipadamente esta subida y, por ejemplo, la tarifa ONE Gas de Endesa ha subido el precio casi un 23 %.  

España tan sólo importa el 11 % del gas directamente de Rusia, pero aquí salimos perjudicados porque su precio se fija con el TTF holandés, el mercado de referencia del gas en la UE. Además, el pasado 31 de octubre, Argelia -de donde importábamos más del 40 % del gas natural- decidió no renovar el acuerdo del gasoducto del Magreb por su conflicto con Marruecos.  

Importaciones petróleo España

Los efectos directos de la guerra en Ucrania sobre el automóvil 

Esto está haciendo que España -cuyo principal proveedor de gas natural en febrero ya fue EEUU- deba acudir a suministrarse por vía marítima a través de los mercados internacionales, donde ahora tiene como rivales a casi todos los países de la Unión Europea. Si la guerra en Ucrania prosigue, la escalada en el coste del gas, y de rebote el precio de la electricidad en el que este tiene un impacto directo, seguirán imparables.  

Desde luego, si conduces un coche de GNC, tienes de qué preocuparte. El coste de la energía será, sin ninguna duda, el factor que impacte más en la industria española, también la del automóvil, como consecuencia de la guerra en Ucrania. Y es que, de manera directa, las relaciones económicas ruso-españolas no pueden calificarse de primer orden.  

Aunque la Federación Rusa es un mercado de 146 millones de consumidores, en 2020, fueron el cliente número 26 para las exportaciones españolas y nuestro suministrador número 24. Para los rusos, España fue el 35º cliente y el suministrador 19º. La balanza comercial arroja un déficit histórico para España por la adquisición de hidrocarburos (-1.002 M€ en 2018, -1.426 M€ en 2019 y -698M€ en 2020). 

Después de los carburantes, lo que más se importa de Rusia es fundición de hierro y acero (5,9 % del total que consumimos) y productos químicos (2,2 %). Rusia es el segundo mayor productor mundial de aluminio, pero el que llega aquí lo hace principalmente desde Noruega, Islandia, Mozambique, Bahrein y Emiratos Árabes Unidos. Países que disfrutan de bajísimos precios de la energía gracias a los cuales sus altos hornos son competitivos internacionalmente.  

Sin embargo, también las materias primas llevan más de un año de escalada de precios y, por su parte, Rusia también lleva tiempo presionando a la UE con ellas. El verano pasado, Putin ya procuró un cese de facto a las exportaciones de acero y aluminio a Alemania, cuya industria del automóvil era la principal destinataria. En los últimos 12 meses, esta materia prima ha subido un 54 %.  

Componentes de coches y marcas europeas en Rusia 

Tanque guerra en Ucrania

Eso sí, es en materiales más raros, como el níquel o el paladio (Rusia produce el 40% a nivel mundial), donde podría darse un mayor impacto de la guerra de Ucrania en el automóvil. Sobre todo en lo referente a vehículos eléctricos e híbridos, donde estos metales tienen un papel indispensable para la fabricación de componentes como las baterías.  

Por otro lado, las consecuencias económicas de la invasión de Ucrania también habrán de calibrarse en función de la duración de las sanciones económicas impuestas por la UE. La Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, comunicó el pasado domingo el mayor paquete de multas jamás llevadas a cabo por la Unión Europea.  

Especialmente, la exclusión de las principales entidades financieras rusas del sistema SWIFT convierte desde marzo a la economía rusa en casi una autarquía. Los dos mayores bancos rusos ya no pueden operar en las principales divisas extranjeras, por lo que el país no podrá llevar a cabo transacciones internacionales para, por ejemplo, vender materias primas o comprar alimentos.  

Putin cuenta con China como aliado para, en la medida de lo posible, esquivar temporalmente estas trabas. En todo caso, es evidente que la economía rusa -el rublo ya está en su mínimo histórico- será, después de la ucraniana, la más castigada por la guerra, pero el impacto acabará llegando de una u otra manera a muchos más países.  

Opel Zafira rusa
Factoría rusa de Kaluga

Además, aunque sólo tenga un PIB algo mayor que el de España, Rusia es un mercado de 146.000 millones de consumidores en el que algunas marcas de coches europeas ya tienen un pie puesto hace tiempo. El Grupo Stellantis produce en su planta de Kaluga, a 180 km de Moscú, el Citroën Spacetourer/Jumpy/Dispatch y el Peugeot Expert/Traveller.  

En esa misma ciudad, el grupo Volkswagen tiene una planta de donde salen el VW Tiguan, VW Polo, Skoda Rapid y donde ensambla el Audi Q7 y el Q8. La misma localidad acoge gigantescas instalaciones de Continental, Visteon o Magna que proveen a las fábricas y que se verán terriblemente afectadas por las sanciones de la UE.  

Por su parte, el Grupo Renault fabrica en Rusia su modelo Arkana y además tiene una participación mayoritaria en la marca local AutoVAZ. También BMW y Mercedes-Benz ha realizado recientemente grandes inversiones en el país gobernado por Putin, que ahora tardarán mucho más en amortizar.  

Reacciones del sector del automóvil español a la guerra en Ucrania

España sólo exportó el 0,5 % (8.432 unidades) de los coches que produjo en 2021 a Ucrania, mientras que los envíos a Rusia fueron todavía menos significativos: el 0,2 % de nuestra producción (3.098 unidades). Sin embargo, la reacción a la invasión por parte de la patronal de los fabricantes Anfac no se ha hecho esperar y este martes sentenciaban: «Esta es una clara violación de las normas internacionales y representa una amenaza real para la paz y la seguridad en Europa y más allá»

La postura de ACEA, la asociación de todos los fabricantes europeos, ha sido más firme si cabe: “Europa necesita mostrar ahora su compromiso fuerte y efectivo para defender el derecho internacional y apoyar a Ucrania y su pueblo, con quienes la UE tiene fuertes lazos comerciales y de inversión a través del acuerdo de asociación”.

De hecho, la industria del motor respaldaba incluso las sanciones económicas a Rusia: “El sector no está al margen y respaldará las medidas que las instituciones de la UE consideren necesarias. Por tanto, las empresas europeas soportarán la carga, incluidas las empresas que comercian y operan en Rusia. En este contexto, se necesitarán orientaciones tempranas e información lo más detallada posible sobre las sanciones económicas junto con medidas de apoyo para mitigar el impacto”.

Por su parte, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios también ha ofrecido a Autofácil su visión sobre el impacto de la invasión rusa a Ucrania en el automóvil español. Tania Puché, directora de comunicación, de Ganvam, afirma al respecto: “si se esperaba que las tensiones en la cadena de suministro fueran mejorando a lo largo de 2022 y permitieran ir liberando parte de la demanda retenida, la invasión de Ucrania por parte de Rusia tumba las previsiones”.

“Teniendo en cuenta que ambos países abastecen de materias primas que intervienen en la fabricación tanto de vehículos como de dispositivos tecnológicos; por no mencionar que el conflicto bélico incrementa la incertidumbre y puede agudizar la crisis económica de la que tratamos de salir”, puntualizan desde Ganvam.