Qué pueblo de 5.000 habitantes tiene litio para 47 millones de coches eléctricos
La era del coche eléctrico puede tener acento portugués en nuestro continente a partir de un yacimiento de litio con 100 millones de toneladas.
La era del coche eléctrico puede tener acento portugués en nuestro continente a partir de un yacimiento de litio con 100 millones de toneladas.
Las baterías de litio, sodio, silicio y litio-azufre marcarán la evolución del coche eléctrico en los próximos años.
China domina el mundo de las baterías de los coches eléctricos: fabrica el 65% de las baterías y tienen el 90% de las materias primas.
El gigante chino de baterías CATL, proveedor de Tesla, Volkswagen y Mercedes, gana un 15% más en 2024 pese a la caída de ingresos. Su nueva fábrica en España con Stellantis marca un paso clave en su expansión.
Las baterías de estado sólido se perfilan como la gran revolución en el sector del vehículo eléctrico, con autonomías ampliadas, mayor seguridad y tiempos de carga reducidos. Sin embargo, su comercialización en masa se sigue enfrentando a retos técnicos y de producción. Mientras los fabricantes japoneses avanzan anunciando producción en serie a partir de 2027-2028, Hyundai-Kia posponen su llegada hasta, al menos, 2030.
El reciclaje de baterías de iones de litio es la clave para un futuro eléctrico sostenible. Descubre cómo gestionarlas al final de su vida útil.
Aunque no ofrecen grandes prestaciones, las baterías de sodio esgrimen un argumento arrollador: podrían convertirse en las más baratas. De momento, ya hay algún coche que las usa.
Las redes eléctricas fueron diseñadas para casar producción y demanda al minuto. Pero algunas fuentes de origen renovable, predecibles pero no controlables, ponen a prueba ese concepto. El almacenamiento en baterías es la contribución del coche eléctrico a la estabilidad de la red.
Toyota se ha asociado con una empresa estadounidense para reciclar elementos de las baterías de los antiguos modelos del Toyota Prius… que servirán para fabricar otras más modernas. ¿El objetivo? Reducir su huella de carbono y, por supuesto, abaratar costes de producción.
Ubicado al norte del país galo, entre sus objetivos están el comprobar si las baterías de los coches eléctricos se incendian en caso de sobrecarga o verificar la resistencia de las mismas ante vibraciones que se producen en el vehículo.