La Unión Europea trabaja en una normativa que obligaría a empresas y rentacares a comprar solo vehículos eléctricos desde 2030. El objetivo: acelerar la descarbonización del transporte. La reacción: un nuevo frente de tensión entre sostenibilidad, libertad de mercado e infraestructuras aún insuficientes.
Los eléctricos e híbridos enchufables suben el 130% en junio y suman el 20% del mercado, que creció un 15% y acabará el año con 1,1 millones de matriculaciones.