Barcelona está probando un innovador asfalto fabricado con biochar obtenido de huesos de aceituna que podría reducir hasta un 76% las emisiones de CO₂ y hacer las carreteras más resistentes.
La nueva planta de Elche impulsa la fabricación de carrocerías de fibra natural con un modelo industrial más eficiente, escalable y orientado a la movilidad sostenible.
Compartir rutas, incentivar el teletrabajo o implantar lanzaderas privadas son algunas de las medidas que ya permiten recortar miles de toneladas de emisiones cada año