La marca alemana considera que el potencial de los PHEV solo se aprovecha cuando se utilizan de forma habitual en modo eléctrico, una cuestión que preocupa cada vez más a fabricantes y reguladores
En la historia del automóvil hay nombres que nacen para durar. Luce, «luz» en italiano, fue uno de ellos mucho antes de que sonara en los pasillos de Maranello. En 1966, Mazda lo utilizó para su nueva berlina insignia con una ambición clara: demostrar que Japón podía jugar en la liga del refinamiento, no sólo en la de la eficiencia.
La policía francesa ha cazado a un Audi RS3 circulando a 287 km/h en la autopista A40. Tras identificar al conductor, las autoridades retiraron su carnet e incautaron el vehículo en uno de los mayores excesos de velocidad registrados en Francia.
Hablar de una moto con motor V8 en 2026 suena, directamente, a herejía. En plena era de la electrificación, de los motores cada vez más compactos y de la eficiencia como dogma, que un consorcio automovilístico como Great Wall Motors (GWM) se asome al mundo de las dos ruedas con una gran turismo descomunal —la SOUO 2000— tiene algo de provocación y mucho de declaración de intenciones: «sí, podemos… y además queremos».
El robotaxi de Tesla ha homologado un consumo récord de apenas 10,25 kWh/100 km. Una cifra que lo sitúa por delante de cualquier coche eléctrico actual, aunque detrás de este resultado hay mucho más que una simple mejora tecnológica.
Con la llegada del buen tiempo se multiplica la presencia de bicicletas y conviene recordar qué dice realmente la normativa y cómo convivir con ellas de forma segura en carretera