Ante la delicada situación en los últimos tiempos del mercado español de vehículos nuevos, la balanza comercial del sector del automóvil español ha sido positiva, con muchos más volumen de exportaciones que de importaciones.
El vicepresidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles (ANFAC), Mario Armero, se ha mostrado en contra de seguir manteniendo dos salones en España en la situación actual de la economía.
La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC)ha calificado elPlan PIVE de "absoluto éxito". Según sus datos, ha conseguido que se vendan 26.000 vehículos de forma inducida, que se unen a los 75.000 para los que el programa tenía fondos.
Mientras los concesionarios advierten de que ya no se pueden comprometer a que les dejen tramitar más solicitudes para financiar la compra de un coche nuevo con las ayudas del Plan PIVE, todas las asociaciones del sector piden su renovación.
De acuerdo a los datos publicados por las patronales Ganvam, Faconauto y Anfac, el 2012 ha cerrado con las ventas de coches a niveles de los años 80, a pesar del empujón dado por elPlan PIVE.
Según las patronales del automóvil, en los diez primeros días de octubre se ha vivido un incremento del 150 % en los pedidos de coches nuevos respecto al mismo periodo del mes de septiembre: Es decir, un volumen de 70.000 visitas en total.
El número de turismos vendidos en España en el mes de septiembre han caído un 36,8 % con respecto al mismo mes de 2011, matriculándose tan sólo 35.146 unidades –55.572 unidades en 2012-.
El Plan PIVE supondrá una ayuda de 2.000 euros –sufragada al 50% entre el Estado y los fabricantes–, que se descontarán de la factura de compra de un coche nuevo que esté catalogado por el ministerio de Industria entre los más eficientes y, siempre y cuando, se entregue otro vehículo de más de 12 años de antigüedad o un vehículo comercial con más de 10 años.