
Aparte de levísimos retoques estéticos, el Audi A6 Allroad ha recibido un nuevo propulsor que, a buen seguro, hará las delicias de los amantes de las mecánicas de gasolina y las altas prestaciones.
A la espera de que esta nueva mecánica sea introducida en los Q5 y Q7, el Allroad es el único modelo de Audi que la monta. Sustituye al anterior 3.2 FSI, que sigue vigente en otros modelos y al que, sobre el papel, supera notablemente. Se trata también de un bloque de seis cilindros en V, con inyección directa de combustible (como todas las mecánicas de gasolina de los todocamino de Audi), pero que incluye un compresor de tipo Roots. Éste ofrece una respuesta más rápida que el turbo convencional (no hay prácticamente retardo), por lo que el comportamiento a bajo régimen mejora. A cambio, a muchas revoluciones, en teoría, el rendimiento es menor.
Esta aseveración se constata a los mandos del vehículo, ya que el motor se muestra extraordinariamente sensible a cualquier estímulo en el acelerador con una respuesta más que contundente. Esa erupción de par se canaliza a través del cambio Tiptronic de seis velocidades, que incluye modo de funcionamiento Sport y mandos en el volante, lo cual contribuye a despertar las veleidades deportivas de quien se sienta a los mandos, si bien no queda más remedio que reprimirlas, momento en el que nos invade la sensación de estar infrautilizando semejante máquina.
























