La mayor guerra tecnológica del automóvil acaba de cruzar una línea roja: en solo unas semanas, EE.UU. empezará a cerrar su mercado a cualquier coche conectado con software chino o ruso en su interior, obligando a rediseñar desde el “cerebro” electrónico hasta la estrategia global de decenas de fabricantes.
Con casi 24 millones de turismos vendidos en 2025 y una penetración eléctrica cercana al 60%, el mercado chino del automóvil entra en una nueva fase: menos crecimiento explosivo y más renovación del parque. Las cifras dibujan un escenario exigente para 2026, donde la tecnología y la electrificación marcarán la supervivencia de las marcas.
El mercado mundial de vehículos electrificados -BEV+PHEV- cerró 2025 con 20,7 millones de unidades vendidas, un 20% más que el año anterior. Una cifra que, más allá del volumen, dibuja un cambio profundo en el equilibrio entre regiones: Europa sorprende, China consolida su hegemonía industrial y Norteamérica muestra signos claros de fatiga política y regulatoria.
China vuelve a escribir una página inédita en su historia del automóvil: el Audi E5 Sportback ha sido elegido Coche del Año 2026 en el mayor mercado del mundo, apenas unos meses después del nacimiento de la nueva marca Audi creada junto a SAIC. Detrás de este hito hay una figura clave: un CEO español al frente de la joint venture que ha logrado el premio en su primer intento.
2025 será recordado como el año en el que los coches chinos dejaron de ser una promesa para convertirse en una realidad medible. Te presentamos los diez modelos que concentran el grueso de esa ofensiva y dibujan un patrón claro: SUV y con una propuesta de valor a un precio que el mercado español ha comprado sin demasiadas dudas.
Todavía quedan algunas horas para cerrar diciembre pero ya te podemos adelantar el tablero de marcas y modelos ganadores de 2025 en España. Viendo estos triunfadores sabrás mejor cómo se ha comportado el mercado este año.
Pekín convierte en ley lo que hasta ahora era una recomendación y fija, por primera vez en el mundo, topes máximos de consumo para los coches eléctricos. Una decisión con impacto industrial, tecnológico y geopolítico que apunta directamente al corazón del auge SUV… y que Europa observará con atención.