Un informe de ACEA pone cifras a una realidad incómoda: la electrificación apenas ha empezado en furgonetas y camiones, mientras que los autobuses avanzan a otro ritmo gracias al impulso público.
El mercado mundial de vehículos electrificados -BEV+PHEV- cerró 2025 con 20,7 millones de unidades vendidas, un 20% más que el año anterior. Una cifra que, más allá del volumen, dibuja un cambio profundo en el equilibrio entre regiones: Europa sorprende, China consolida su hegemonía industrial y Norteamérica muestra signos claros de fatiga política y regulatoria.